martes, 10 de diciembre de 2013

Y sí, le vi.

Hoy le vi. No era un sueño, al menos eso creo. No. No podía serlo. Sus profundos ojos me habían atravesado, ninguna ensoñación mía podía ser tan vívida.
Aún me estremezco al pensarlo. Me miró, puedo jurarlo. Incluso creo que sonrió, no con una sonrisa falsa ,sino con esa que solo él y yo entendemos. No se cuanto duro aquel instante de gloria, ni como fui capaz de seguir andando sabiendo que su mirada recaía sobre mi espalda, intente no volverle a mirar, sabía que si le miraba no podría evitar sonreírle y con esa sonrisa demostrarle que nunca le olvide, que nunca deje de pensar en él...
Mi voz ronca, llena de desvelos y de desdicha pasó a un segundo plano, todo lo que importaba es que él había vuelto, que estaba bien... Al menos a primera vista.
Quise lanzarme en sus brazos, no puedo ocultarlo, pero quiero tantas cosas...

Bufé de resignación, hoy el orgullo había ganado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario