A veces para crecer hay que ser
inmaduro, nunca había entendido esta frase en la que se mostraba que
las preocupaciones muchas veces deberían dejarse atrás y nosotros
empezar a disfrutar de esa vida tan nuestra que muchas veces dejamos
escapar por cosas más triviales que una sonrisa.
Hoy he descubierto que es verdad que a
medida que pasa el tiempo ponemos preferencia al trabajo y aún
montón de cosas más que en muchas ocasiones no nos hacen felices.
Sí, nos dan de comer, pero...
¿Deben ser el centro de nuestras
vidas?
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