martes, 30 de diciembre de 2014

Soledad

No sé si alguna vez me he sentido así. Probablemente. Me duele algo en el fondo de mis entrañas que me impide respirar con normalidad y los ojos me lloriquean. Tengo un nudo en la garganta. Puede que vaya a llorar. No lo sé.
No sé cuando empecé a sentir esta angustia y mucho menos el motivo.
Hace unos días sólo pensaba en un chico y ya no están las mariposas... ¿Se habrán muerto?
He visto pruebas de distintas parejas de él, frases que para mi dicen mucho en comentarios de instagram...
Química que me enferma..

miércoles, 15 de octubre de 2014

Y ya hacía tiempo

Hay momentos en los que miras hacia atrás y olvidas todo lo que has hecho, ves un vacío que parece indicar que nos has hecho nada, que no vales nada.
Pero en tanta penumbra empiezas a vislumbrar cosas que empezaste y dejaste a medio camino. Como para mi esta. Un blog del que había perdido la contraseña y las ganas de encontrarla. Si viese alguien como esta mi habitación de desordenada por encontrar un misero papel en el que se encontraba dicha clave se reiría en mi cara. Pero necesitaba desahogarme y había olvidado lo útil que el teclado del móvil o en su defecto el del ordenador.
Querría daros tantos consejos, tantas cosas que yo en su momento necesite oír... Pero hay tanto que desconozco... Hagáis lo que hagáis todo tendrá un pero, luchad sin rendiros, las sonrisas y la felicidad vendrán por el camino.

viernes, 25 de julio de 2014

Recuerdas

Recuerdas...
Te das cuentas de que todo podía haber sido distinto, que tus decisiones te han llevado a donde estás. Te quejas de tu vida, una vida que te has ganado a pulso y que en ocasiones, es mucho más grata de lo que realmente mereces.
Cierras los ojos al sentir lo que tu corazón te dicta y realmente temes.
Y muchas veces has escondido.
Pero este está dividido y entregado a distintas personas que se han cruzado por tu camino.
El problema está en que cuando te le devuelven machacado, ya no es tuyo, ya no te pertenece.
Y lo que duele no es que tú corazón este roto, duele que este perfecto, que tú hayas sido la que le destrozó el corazón, la que le lastimo y jugó con sus sentimientos.
Jode saber que fuiste su primer amor, un amor tan agridulce para él y tan desmoralizador para ti...

martes, 13 de mayo de 2014

Un hombre de otro tiempo

Sus pestañas era delicados puentes que te llevaban a la calma, un océano azul que terminaba en una pequeña pupila.
Sus finos rasgos te embelesaban hasta que llegabas a su tronco, un lugar definido donde las manos perdían el control. Quizás no debiera seguir describiendo tal perfección pero he de añadir que los pequeños detalles eran casi más importantes que los rasgos generales.
Su nariz estaba tallada bruscamente, y aunque esto en numerosas personas queda burdo y estropea cualquier signo de belleza, en él solo lograba acentuarla aun más.
Su edad era un misterio que ni las damiselas que le rodeaban conocían, el enigma le envolvía.
El nombre de este truhan, que arrancaba más corazones que un arado hierbas, empezaba por una consonante que recordaba el siseo de una serpiente.
Sus orígenes se remontaban a una importante extirpe, no muy lejos de la corona que él, sin embargo, odiaba.


domingo, 6 de abril de 2014

El viento

Hoy le vi a lo lejos con otra. Su brazo rodeaba la cintura de la joven y su mirada se paraba un poco más abajo. Ella se fue un poco más lejos aparentando indignación y él, sin acercarse, ni dar mayor signo de arrepentimiento, o de agonía por la lejanía de esta, se da la vuelta y mira dirección a mi. Parpadea rápidamente de perplejidad y sonríe. No entiendo porque sonríe, la última vez que le vi había sido hace un año y habíamos tenido una de esas discusiones que nunca se olvidan.
Pensé en cambiar el rumbo de mis pasos y no pasar a su lado pero debía de ser valiente y enfrentarme a el. A uno de los grandes fantasmas de mi vida.

La verdad es que nunca olvidaría la discusión que habíamos protagonizado aunque, lo que realmente ya había olvidado era el causante de esta. Irónico, ¿no?
Algo soltó una chispa que nos hizo saltar y echarnos todo en cara, hasta lo que no pensábamos.
No esperó a que llegase a pasar por su lado, caminó hacía mi con presteza y se abalanzó para darme un abrazo de añoranza y amor.
Le miré con sorpresa y sentí clavada una mirada de celos a lo lejos. Empecé a pensar que las palabras se las llevaba el viento.

martes, 18 de marzo de 2014

Su ayuda

Llega un momento en la vida en la que la razón se antepone a lo demás. Un momento en el que no deseas arriesgarte ni correr ningún riesgo. Llegado este momento solemos correr a mirar los ya olvidados álbumes de fotos en los que solemos aparecer con sonrisas radiantes y caretos graciosos para todos menos para nosotros.
Y es que recordamos de este modo detalles de nuestra propia vida que ya habíamos olvidado.
Sin embargo lo que más nos ha marcado no sale en estas. No está en el álbum familiar.
Entonces te tumbas en el sofá e intentas recordar ese momento en el que empezaste a cambiar, en el que juraste que las lágrimas que estaban corriendo por tus mejillas serían las últimas que derramarías.
Y parecerá mentira pero sentirás un momento de desahogo al recordar que ese instante no fue el que te marco realmente sino aquel en el que sonreíste plenamente después de haber llorado. El segundo en el que una persona, la que menos esperabas, te hizo sentir la esperanza que habías perdido hace tiempo.

Ya que de este modo vuelves a ser libre, hasta que otra vez caes en la misma trampa. Necesitarle. No saber vivir sin su mirada, sin sus desprecios y caricias. Sin sus disculpas y sus logros... Sin su ayuda...

jueves, 13 de marzo de 2014

La joven

Con sumo cuidado la tomo entre sus brazos, ella era pequeña y en apariencia delicada. Sin embargo ella lo abrazó con fuerza, con una vitalidad que no parecía poder caber dentro de su diminuto cuerpo. Lo miró a los ojos y allí, refugiada en la calidez de estos se sintió dichosa. Dichosa porque sólo la miraba así a ella.
Inspiró su aroma, olía a libertad, incluso me atrevería a decir que ha felicidad porque cada vez que este llegaba a estar al alcance de ella sonreía sin disimulo. Los recuerdos se encontraban agolpados en la cabeza de la joven que temía que todo acabase mal. Porque todo acaba mal.
Comenzó a soltarle aunque no bruscamente, lo hizo poco a poco con toda la delicadeza posible.

Levantó la cabeza y su frente quedo unida a la del joven que sin cerrar los ojos se aproximo más a ella.
Los dos sonreían como niños pequeños pero por sus mentes pasaban ideas que ruborizarían a cualquiera.
Ella extendió la mano y la posó sobre el rostro del muchacho que la imitó. Pero no se quedó la cosa ahí, él en un arrebato se lanzo a los labios d ela joven que le recibieron de buen grado. Eran polos opuestos unidos por una atracción.