jueves, 13 de marzo de 2014

La joven

Con sumo cuidado la tomo entre sus brazos, ella era pequeña y en apariencia delicada. Sin embargo ella lo abrazó con fuerza, con una vitalidad que no parecía poder caber dentro de su diminuto cuerpo. Lo miró a los ojos y allí, refugiada en la calidez de estos se sintió dichosa. Dichosa porque sólo la miraba así a ella.
Inspiró su aroma, olía a libertad, incluso me atrevería a decir que ha felicidad porque cada vez que este llegaba a estar al alcance de ella sonreía sin disimulo. Los recuerdos se encontraban agolpados en la cabeza de la joven que temía que todo acabase mal. Porque todo acaba mal.
Comenzó a soltarle aunque no bruscamente, lo hizo poco a poco con toda la delicadeza posible.

Levantó la cabeza y su frente quedo unida a la del joven que sin cerrar los ojos se aproximo más a ella.
Los dos sonreían como niños pequeños pero por sus mentes pasaban ideas que ruborizarían a cualquiera.
Ella extendió la mano y la posó sobre el rostro del muchacho que la imitó. Pero no se quedó la cosa ahí, él en un arrebato se lanzo a los labios d ela joven que le recibieron de buen grado. Eran polos opuestos unidos por una atracción.

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