Abramos los ojos todos aquellos que los cerramos porque pensamos que así duele menos la caída. Es mentira. He descubierto que quitarme esa venda que yo misma me ponía, era la solución para empezar a vivir cada instante.
El dolor da tanto miedo... que en realidad es patético compararlo con una caída porque preferiría haber caído mil veces a haber tenido que decir un adiós de esos que desgarran el alma y que realmente quieren decir hasta nunca. Y ahora, que ya no me atormenta esa palabra, al caer en la cuenta de como pasa el tiempo me paro a pensar, cosa que realmente debería de hacer y no hay palabras que definan el terror que me da darme cuenta de que le he perdido, porque sin ser lo ideal me destruyo y ahora que tengo a esa persona que me aporta todo lo que necesito... Si la perdería... Ya nada sería lo mismo.
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