Abramos los ojos todos aquellos que los cerramos porque pensamos que así duele menos la caída. Es mentira. He descubierto que quitarme esa venda que yo misma me ponía, era la solución para empezar a vivir cada instante.
El dolor da tanto miedo... que en realidad es patético compararlo con una caída porque preferiría haber caído mil veces a haber tenido que decir un adiós de esos que desgarran el alma y que realmente quieren decir hasta nunca. Y ahora, que ya no me atormenta esa palabra, al caer en la cuenta de como pasa el tiempo me paro a pensar, cosa que realmente debería de hacer y no hay palabras que definan el terror que me da darme cuenta de que le he perdido, porque sin ser lo ideal me destruyo y ahora que tengo a esa persona que me aporta todo lo que necesito... Si la perdería... Ya nada sería lo mismo.
martes, 9 de agosto de 2016
domingo, 7 de agosto de 2016
8 de Agosto
A veces tengo miedo de morir.
De dejar la vida sin haber absorbido
esos instantes de felicidad que me pertenecen por ser parte de este
mundo que existe muy bien sin el por qué.
Y es que paro, cuando el tiempo se
corta en esas noches de verano, calurosas, llenas de recuerdos
sombríos iluminados por esas sonrisas que caen en la penumbra del
dolor, de la vejez...
Y creo que pierdo el poco tiempo que
queda entre el hola y el adiós del camino, entre el coger y el
tirar, entre el reír y el llorar.
Que el tejado sobre el que observo la
vida se tiñe de rojo con cada llovizna y sin embargo el suelo, se
envuelve de un azul cristalino, como la mar de mis sueños que mece
mi cama y me permite estar con él.
Ese del que no hablo más que sin
querer, que me recuerda que no debo subestimar el destino porque
entrelazó nuestras manos tras muchos errores y golpes.
No penséis que es el hombre perfecto
que desde aquí escucho como me decís estúpida enamorada, es el
hombre perfecto para mi estúpida locura, para el vaivén de mi
cuerpo que le agarra y araña y muestra su afecto con todo menos
delicadeza.
Es ese ser que ahora duerme y sueña
cosas extrañas y luego se pregunta como es que cuando el bosteza yo
finjo ser un angelito con los ojos cerrados y el veneno escondido
entre las fauces.
Como me gustaría ser perfecta para
él...
Pero bueno, la verdad es que me quiere
aún con mis fallos y mira que tengo...
Soy una bocazas impertinente que no
callará ni amordazada... Creo en tantos valores perdidos que creo
que me encuentro perdida en el camino a la madurez.
¿Justicia? ¿Existe esa verdad
absoluta? ¿Existe alguna? Tanto filósofo para que ninguno me
responda a la pregunta más impertinente. ¿Se puede terminar todo o
no hay descanso?
martes, 24 de marzo de 2015
La verdad en delirio
La noche con su aroma de tristeza
inunda el ambiente cargado, por un día de lo más movido. Dentro de
la inocencia que hasta hace nada creía que me envolvía, he
encontrado rencor por quienes me rodean, o rodeaban, y que nunca
llegaron a entenderme en realidad.
Todos erramos como buenos seres humanos
que somos. En el fondo y muy a nuestro pesar solo miramos por
nosotros mismos, por nuestro bienestar.
Tenemos una naturaleza egoísta que es
imposible de combatir más que con empatía. Pero...
Todo lo bueno se queda en el papel, en
las palabras, en el pasado.
Tengo un orgullo tan grande que no creo
que se pueda medir, mis ansias de cariño se multiplican con la
sensación de que es imposible alcanzar a esa persona y cuando al fin
abro los ojos ya es tarde. Ya me he dado de bruces contra la pared y
sufro las consecuencias de fijarme en quien no debo.
Ya no creo saber coger cariño a la
gente porque igual que viene se va, reemplazo en menos de una semana
lo que me hacía sentir viva por algo que me permite vivir.
Que cada día es más difícil salir a
la calle sin encontrar a alguien utilizado por el mero hecho de poder
y saber hacerme reír.
lunes, 23 de marzo de 2015
Que me quería porque me querías y al ver que no era cierto, me odié.
Un nerviosismo me invade, soy una bomba
de relojería. Me han ido rompiendo el corazón y dejando los
trocitos por donde cuadrase y ahora que camino por mi pequeña
ciudad, me encuentro hasta en los lugares más intransitados... No
hablemos de las grandes calles.
¿Tan difícil es quererme y no
abandonar?
Que con unas frases bonitas , besos en el cuello y abrazos asfixiantes soy más que feliz. Que me encariño rápido y empezar de cero otra vez me mata, que me heriste en mi gran orgullo y entonces vi que ya no me dabas ni esos momentos de dicha en los que nos comportábamos como críos.
Que con unas frases bonitas , besos en el cuello y abrazos asfixiantes soy más que feliz. Que me encariño rápido y empezar de cero otra vez me mata, que me heriste en mi gran orgullo y entonces vi que ya no me dabas ni esos momentos de dicha en los que nos comportábamos como críos.
Que me hiciste sentir tan mal como una
colilla usada, tan perdida como si hubiera aterrizado en mitad del
monte, tan sola como si no tuviera a mis amigos...
Que te había dado tantas horas que, ya
no sabia lo que era dedicarme una sonrisa en el espejo.
Que me quería porque me querías y al
ver que no era cierto, me odié.
Pero ese odio infundado no iba a
permanecer siempre, ahora, me quedo con mi orgullo y paso de ti
cuando te veo de frente.
Ya por la noche el alcohol hará que no
te extrañe.
No se que hago.
Intento ser yo misma y no hago más que
caer en el intento. Veo gente y me muero porque me entiendan pero no
me entiendo ni yo. Me harte tanto rodeada de lo que creía querer por
el desprecio que me demostraban, que, ahora, ya no se si realmente un
día quise lo que tuve , pero, desde la distancia tengo la capacidad
de no volver a caer en lo que creo, como un error.
Es tan bonito poder ser libre y hacer
lo que realmente siento que, me pongo limitaciones.
No diré que realmente me importa el
que dirán, pero a veces, temo por dejar de ser mi persona y
convertirme en lo que de niña criticaba.
Loca por cariño, que no se por qué
tanto necesito, voy de unos brazos a otros dejando mil cosas por el
camino.
Las horas de sueño perdidas, las
lágrimas sobre la almohada, que jamas serán admitidas, son ejemplos
de cosas que necesito suprimir, al menos, estos días.
Sé que sin penurias, no valoraría lo
bueno. Y o no sufro mucho, lo cual quien me rodea podría creer, o,
no merezco ese roce con los ángeles que es tu presencia.
Esos ojos que me miran y no parpadean.
No creo en el amor para toda la vida pero sí, en toda una vida con
amor, sé uno de mis motivos para palear el dolor.
miércoles, 4 de marzo de 2015
El silencio de un instante.
Una imagen vale que más que mil
palabras pero no voy a dejarte verme, ese sería un gran placer para
ti.
Me hundo en el fondo del mar, no tengo
intención de salvarme, cada vez caigo más bajo. He descubierto que
alguien esté en las malas ,no implica que vaya a estar en los
buenos momentos.
Yo, ser extraño, huye al dolor cuando
ya este le ha cazado.
No sé porque prefiero que me roce una
bala, a dormir plácidamente en mi sofá. No se porque me quejo y,
sufro, si es por propia voluntad.
Se que no debo ser así, pero a veces
temo por mis sentimientos, esos que son de verdad y no quiero contar.
Pero es que sabiendo que no iba a ser nada cuando ya quería ser
todo. no me deja otra opción que apartarme.
Antes de irme revuelvo todo a la espera
de que lo veas y me busques, aunque sea simplemente para arreglarlo.
Que contigo lo difícil es fácil y lo
sencillo un mundo. Me haces llorar y espero que no lo sepas, ahora en
la distancia me es más difícil respirar, que bajo el calor de tus
labios y, mira que era difícil...
martes, 3 de marzo de 2015
Marzo
La barrera que me impedía escribir se
derrumbó cuando, yo decidí dejar de ser feliz por ilusiones.
Tanto tiempo frente a un papel para que
finalmente en un instante, diga todo lo que en horas no sabía ni,
como explicar.
Que extraña es la vida.
Sonrío a extraños por ver su cara,
abrazo a enemigos por sentir su odio, beso a la rana a la espera del
príncipe.
Estúpida niñez, cuándo se irá,
cuándo me dejará vislumbrar la realidad.
Hoy he dado un paso, no es grande, si
fuera una gran decisión ya me habría arrepentido, pero, debo luchar
por mi.
Hay miles de novela, de protagonistas,
de secundarios...
Pero en la historia de mi vida, yo soy
la que guía todo e indico quién está y quién se va. No puedo
enfadarme ruando me llaman protagonista, lo soy.
Una historia incierta con final de
hadas, sueños eternos con incertidumbres borradas, besos sin
destapar y odios sin olvidar.
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